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Habilidades blandas: la clave del éxito profesional

Las empresas más importantes del mundo buscan candidatos que hayan desarrollado sus habilidades blandas, más allá de cualquier título académico.


La formación continua es un requisito fundamental para tener éxito en el competitivo mercado laboral de hoy. Sin embargo, en los últimos años se ha generado una nueva tendencia en recursos humanos que están adoptando empresas de la talla de Google, Facebook, IBM, etc. Se trata de reclutar candidatos que no sólo cumplan con los requisitos académicos esenciales para cubrir una determinada vacante, sino que hayan aprendido a desarrollar las llamadas habilidades blandas.

¿POR QUÉ SON DISTINTAS DE LAS HABILIDADES DURAS?

Las habilidades duras son aquellas que se identifican con todo el conocimiento académico curricular obtenido durante el proceso formativo formal: diplomas universitarios, prácticas profesionales, cursos de especialización, etc.

Por otro lado, las habilidades blandas, también conocidas como habilidades trasversales, se relacionan directamente con la puesta en práctica integrada de aptitudes, rasgos de personalidad, conocimientos y valores adquiridos.

¿CUÁLES SON LAS HABILIDADES BLANDAS MÁS BUSCADAS?

Si bien cualquier aditivo que ayude a impulsar el crecimiento de la organización será apreciado, existen algunas habilidades blandas que son más buscadas que otras:

1. Habilidades comunicativas

Ser claro a la hora de comunicar cualquier eventualidad, ya sea buena o mala, es fundamental.

2. Creatividad

 Tener inventiva propia, pensar fuera del rebaño y generar ideas innovadoras es una de las aptitudes más buscadas.

3. Responsabilidad

 Se trata de saber asumir responsabilidades, cumplir con plazos, llegar en hora, respetar los tiempos de los demás, etc.

4. Honestidad

Es fundamental ser honesto tanto a la hora de reclamar reconocimiento y emitir quejas, como de reconocer errores y asumir responsabilidades sin apuntar a otros.

5. Proactividad

¿Surge un problema? Lo que hay que hacer es tomar las riendas del asunto y encontrar soluciones propias sin estar constantemente molestando al jefe.

6. Resiliencia

 La resiliencia es un término acuñado por la psicología moderna y que se identifica con la capacidad de tornar situaciones complicadas y traumáticas en importantes enseñanzas de vida.

7. Trabajo en equipo

Se trata de tener la tolerancia y diplomacia suficientes como para lidiar con distintos tipos de personalidades.

Fuente: Universia

LAS 7 PREGUNTAS QUE DEBES HACER ANTES DE ACEPTAR UN TRABAJO


Pasaste la entrevista inicial donde conociste a tus potenciales empleadores, vieron tus antecedentes, tuviste después tu segunda entrevista con Recursos Humanos y finalmente se contactaron contigo para decirte que quedaste en el cargo. Y a lo mejor, hasta recibiste una segunda llamada esa semana diciéndote que quedaste en otra empresa que habías postulado.

¿Qué deberías hacer ahora? Muchas veces las personas saltan frente a la primera oportunidad por necesidad o porque realmente les agradó la empresa y la posición a la que postularon. Sin embargo, antes de tomar una decisión apresurada debes actuar de manera que obtengas los mejores beneficios y la claridad necesaria para embarcarte en este nuevo proyecto.

Es por eso que te presento las 7 preguntas que debes hacer antes de aceptar un trabajo:

1. ¿Para cuándo necesitan una respuesta?

Cuando te ofrecen el trabajo trata de no aceptar inmediatamente pese al entusiasmo.  Mantén la compostura y haz esta pregunta ya que primero te dará tiempo para pensar en los pros y los contras, y segundo le dará a conocer a tu futuro empleador que deseas discutir los términos del empleo.

2. ¿Me podrías enviar una fotocopia del contrato y los beneficios?

Aunque es obligación que las empresas te den estos documentos, muchas veces las personas no tienen mucho tiempo para hablar sobre las condiciones del empleo.
Esto es esencial para ver qué beneficios obtendrás y entender de manera precisa cuáles son las responsabilidades detrás de tu cargo.

3. Si tengo dudas por los beneficios, ¿con quién debería hablar?

Si recibes una oferta por parte de un potencial empleador, quizás él o ella no será capaz de responder a las dudas que tengas sobre planes médicos, por ejemplo, entonces es importante que consultes por la persona encargada.

4. ¿Cuándo es la fecha de inicio?

Lo ideal es que luego de tener claridad respecto al contrato, te contactes directamente con tu jefe (no a través de un e-mail) para determinar ciertos puntos de la negociación.
Es esencial que exista claridad respecto a la fecha de inicio ya que es posible que tu empleador necesite que comiences inmediatamente y tú necesites un par de días para acomodarte a esta nueva situación.

5. ¿Se puede negociar el sueldo?

Pese a que esta pregunta es delicada, también es necesaria. Si no estás satisfecho con la paga pero sí con el trabajo mismo debes consultar si el sueldo es negociable. En caso de una negativa, pregunta cuánto tiempo debes pasar en la empresa antes de renegociar tu paga.
Recuerda tratar este tema con delicadeza porque pese a que tienes derechos, un empleador necesita de alguien capaz de ser flexible.

6. ¿Cuáles son los horarios de trabajo?

Ten claridad sobre la cantidad de horas que tendrás que pasar en la oficina. “¿A qué hora debo llegar?”, “¿Qué pasa con las horas extras?”, “¿Hay cierres?”, ente otras.

7. ¿Quién será mi jefe directo o supervisor?

Esto ya debiese estar claro desde la primera entrevista, sin embargo es necesario saber los datos de esa persona, cuál es su cargo, y como te apoyará en el proceso. La relación que tengas con tu supervisor directo marcará tus primeros pasos en la compañía.

Fuente: Sano de Lucas

Las claves para no equivocarse a la hora de hablar de tus pretensiones de sueldo

Sondear cómo están los salarios en el mercado y “saber venderse” son algunas de las recomendaciones.

Es una de las situaciones más complejas de enfrentar cuando se está buscando empleo: hablar de cuánta plata quieres ganar.

Existen errores que deben evitarse al hablar de dinero. Lo principal es conocer en profundidad el mercado y manejar cuáles son los rangos promedio de salario que reciben los profesionales del área en la que quieres desempeñarte.

La respuesta a la pregunta "¿cuáles son sus expectativas salariales?" suele ser decisiva en un proceso de selección y lo mismo sucede ante la revisión de los antecedentes en el currículum de un candidato.

Como se mencionó anteriormente, para la gerente general de Laborum.com, María Angélica Zulic, uno de los puntos básicos al plantear la renta radica en alinear las expectativas salariales con la realidad presente en el mercado. "Lo principal es moverse bajo criterios reales y conocer con certeza las remuneraciones de profesionales con similares niveles de estudios, capacidades y años de experiencia laboral", puntualiza la ejecutiva.

Para ayudarte en la tarea, Laborum te entrega los factores a conocer y los errores que debes evitar antes de hablar de pretensiones de salario:

1. Especificar un rango. Se debe detallar e informar con claridad el pago promedio que se requiere, además de mantener un intervalo máximo y mínimo de dinero para negociar. Para tener antecedentes certeros, lo mejor es realizar una investigación previa que incluya aspectos como escala salarial promedio del mercado, retribuciones en las empresas del rubro, responsabilidades del cargo y sueldo que reciben los trabajadores de similares características.

Para lograrlo, lo mejor es indagar entre sus pares, además de analizar información oficial. Se requiere especificar un intervalo económico y preocuparse que éste no sea muy amplio.

2. Averiguar sobre beneficios y bonificaciones. Antes de aceptar una propuesta o definir las pretensiones salariales, es importante tomar en cuenta que el monto de dinero que se solicite sea el adecuado para solventar todos los gastos del diario vivir y agregarle otros aspectos a la cifra total como son los ahorros o el ítem de "entretención".

Frente a estas necesidades, también es fundamental estar al tanto si el salario que se está requiriendo es bruto o líquido, además de aspectos adicionales como los beneficios y bonos del cargo al que se está optando.

3. Saber "venderse". Es importante que las personas sepan adaptarse a las ofertas y conozcan cómo exteriorizar sus cualidades integrando la formación académica, logros obtenidos y trayectoria profesional, estos factores determinarán el pago al que se puede aspirar. Para aquellos recién egresados, hay que tener en claro que no pueden solicitar un sueldo similar al de ejecutivos con amplia experiencia.

4. Indicar la renta solo cuando sea solicitado. Si se está frente a una oferta laboral donde se requiere información sobre pretensiones salariales, se deben incluir, no así en el currículum. Los reclutadores tienen que observar que existe un interés general por el cargo y no solo en la retribución económica.

Dar este tipo de información no perjudica en ningún caso al candidato, solo debe aprender a manejar los antecedentes correctos. La seguridad es una de las cualidades más valoradas por los empleadores.

Fuente: Diario Pyme

Las habilidades blandas que más valoran las empresas

La flexibilidad, la organización, el liderazgo y la capacidad de trabajar bajo presión están entre las aptitudes que más aprecian los empleadores.


Por estos días las aptitudes sociales de los trabajadores son muy valoradas a la hora de entrar al mundo laboral. "En el mercado actual, en que las empresas buscan reducir sus costos, es indispensable que los empleados puedan asumir diversas habilidades laborales, mostrándose dispuestos a enfrentar los constantes cambios y a adaptarse a ellos en búsqueda de los mejores resultados para la organización y, por ende, para ellos mismos", afirma Felipe Lagos, director de Adecco Professional.

En ese contexto, las competencias que hoy se reconocen más en los empleados están ligadas a la flexibilidad, la organización, el liderazgo y la capacidad de hacer sus tareas diarias bajo presión. "Estas habilidades son esenciales para lograr los resultados que busca una compañía", agrega.

Según un estudio realizado por Adecco Professional, un 58% de los profesionales cree que las empresas, al momento de contratar, privilegian las habilidades blandas y el 38% piensa que lo más requerido por los jefes es la polifuncionalidad y la capacidad que las personas poseen para adaptarse a nuevos desafíos. 

"Los resultados del estudio nos demuestran que cada vez más las empresas le están dando más importancia a características como el liderazgo, trabajo en equipo, resolución de problemas, convirtiéndose en un requisito en sus búsquedas. Los trabajadores han entendido que el mercado laboral cambia constantemente, y con ello las exigencias de las compañías", indica Lagos.

Por su parte, María José Urrutia, directora de la Academia de la Asociación de Emprendedores (Asech), añade que hoy se requieren personas que sepan manejar sus emociones. "Saliendo del liderazgo, la colaboración, la confianza y la capacidad de trabajar en equipo son parte de los aspectos que más se aprecian al momento de contratar", detalla. 

Que mostrar en una entrevista de trabajo

Según el portal financiero Business Insider, durante la conversación laboral es importante presentar al menos cinco habilidades blandas:

- Entre ellas está el trabajo ético, que quiere decir que hay que mostrarse eficiente y que somos capaces de terminar los proyectos a tiempo.

- También está la actitud positiva, que se refiere al entusiasmo y energía que aplicamos en nuestras labores.

- En tercer lugar están las habilidades comunicativas, que apunta a demostrar que sabemos explicar de manera simple y clara lo que se piensa y los atributos que se poseen.

- Además hay que exponer claramente que hay manejo de tiempo, las prioridades al momento de trabajar y delegar a otros lo que no nos compete. Por último aparece la seguridad personal, que queda de manifiesto en la forma de vestir, en la forma que uno se presenta y como se refiere a la experiencia en el rubro.

Fuente: La Hora

¿Qué hábitos están frenando tu crecimiento en el trabajo?

Existen ciertos mitos que creamos y creemos: conócelos y deséchalos para seguir creciendo laboralmente.


Tenemos que aprender a desaprender. Normalmente, el problema no es aprender; sino a quitar lo que hoy ya tienes… (y no está funcionando en tu vida laboral)”. Francisco Díaz es director de Soluciones en ManpowerGroup a nivel Latinoamérica, y así explicó para OCC cómo algunas acciones –como no trabajar en equipo o no querer resolver problemas– son frenos habituales para crecer en el trabajo.

Desaprender no significa que tienes un disco duro en la cabeza del cual borrarás información añeja para acumular nueva. Va más allá de eso: es una actitud un tanto inconforme, que cuestiona las prácticas o las visiones de siempre y propone hacer las cosas de una forma distinta para que te vaya mejor, en este caso, en tu empleo.

Hábito 1: esperar y esperar y seguir esperando

De acuerdo con John C. Maxwell, autor de diversos libros sobre liderazgo, existen ciertos mitos que creamos y creemos: Cuando me asciendan, aprenderé a hacer esto, cuando en serio lo necesite, buscaré la forma de aprender aquello, hasta que llegue a tal posición es cuando desarrollaré todo mi potencial. Esperar a que la empresa o los jefes sean los que impulsen tu carrera es una forma de autolimitarte.

Uno de los ejemplos más claros está en el tema de la capacitación: en México las compañías sólo invierten 12.7 horas al año en la preparación de sus empleados (estudio Saratoga, Pwc, 2014); la pregunta es: ¿permanecerás pacientemente hasta que tu puesto o un mejor trabajo te exija que desarrolles nuevas habilidades o tomarás la iniciativa?

Hábito 2: falta de autoconocimiento

Puedes tener muchos años de experiencia laboral; puedes tener los conocimientos más actualizados; puedes tener la mejor disposición; puedes, incluso, creer que no hay nadie que haga mejor que tú cierta tarea; pero puedes no tener las competencias necesarias para un puesto más alto. ¿Y cómo saberlo?

Retomamos la entrevista con el director de Manpower: “Lo más básico para saber qué competencias tienes es preguntarle a las personas que te conocen bien. El problema que corres es que no te digan toda la verdad. Lo ideal es que pudieras ir con un experto…”. Acercarte a algunos compañeros o superiores y pedir retroalimentación sobre tu desempeño podría orientarte y hacerte saber si estás –o no– en el camino correcto.

Hábito 3: pensar y no hablar

Tener miles de ideas, propuestas para resolver problemas y hasta formas de hacer las cosas con menos esfuerzo son un gran valor en tu trabajo; sin embargo, si todo eso se queda en el limbo –o en tu mente, para ser más precisos– y no lo mencionas ni buscas ponerlo en práctica, será igual a soñar despierto y querer que las cosas continúen como siempre.

Como verás, no son hábitos impresionantes los que pueden estar frenando tu crecimiento.

Fuente: Terra

¿Qué harías si fueras el centro de los chismes en tu trabajo?

Los rumores son uno de los factores más tóxicos en una organización. Si eres el blanco de los chismes, tu posición en la empresa puede ser agobiante. Pero hay maneras de combatirlos y minimizar su impacto.



Si al entrar a la oficina quienes están hablando se detienen; si tus colegas te miran de reojo cuando pasas... Tu trabajo hierve en rumores pero nadie te cuenta nada porque eres el blanco de casi todos ellos.
Los chismes de oficina pueden ser una distracción. Pero cuando uno es el centro de atención, es difícil saber qué hacer. Una reacción excesiva o decir algo indebido podría echar leña al fuego, pero ignorar ciertas clases de chismes podría dañar tu reputación y hasta tu carrera. Algunos expertos ofrecen soluciones para reaccionar adecuadamente en este trance.
Si los rumores son inocentes o si la principal fuente de ellos no tiene suficiente credibilidad, es mejor ignorarlos. Dana Brownlee, presidenta de Professionalism Matters, una firma de capacitación corporativa con sede en Atlanta, recomienda a quien es blanco de este tipo de chismes que "si quiere librar esta guerra, no cometa nunca el error de legitimar un rumor y convertirlo en algo más grande al mostrarse molesto".
Una reacción excesiva ante el rumor es negativa, pero tampoco conviene ignorarlo
Los rumores que no tienen fundamento pueden matarse con una simple negación. Podría requerir una respuesta más firme si tu reputación o capacidad para hacer su trabajo peligran.
Peggy Klaus, una asesora de carreras profesionales, trabajó hace poco con una gerente de una empresa de servicios públicos que había sido ascendida para supervisar varios equipos de técnicos. Los rumores que corrían entre sus subordinados sobre su falta de experiencia auguraban que la jefa sería trasladada. Entraba en una sala y sentía que habían estado hablando de ella. Entonces empezó a ponerse a la defensiva.
Klaus le aconsejó hacer frente a sus subordinados y, si era posible, hacerlo con humor, por lo que la gerente se reunió con cada equipo y los hizo reír al decirles de manera muy informal: "He escuchado algunos rumores por ahí, claro, no de ninguno de ustedes, pero rumores al fin, de que no voy a durar mucho en este puesto. He escuchado también muchas cosas sobre mí, pero como hay hombres presentes no sería educado repetirlas". Añadió que contaba con que cada equipo le enseñara las destrezas técnicas que necesitaba y reiteró: "No me voy a ir. Si tienen alguna pregunta al respecto, vengan a hablar conmigo". Los rumores se enfriaron.

No es lo mismo

No cometas el error de legitimar un chisme y convertirlo en algo más grande mostrándote molesto
No todos los chismes son malos. Algunas conversaciones en el espacio laboral pueden ayudar a aliviar el estrés o la frustración sobre injusticias percibidas. También puede presionar a los trabajadores egoístas o de bajo rendimiento a ser mejores. Saber y compartir chismes es el arma de los empleados que carecen de poder para ganar influencia informal entre sus colegas.
Lo importante es no poner a las personas a la defensiva cuando se les habla de estar expandiendo rumores. Brownlee aconseja evitar usar la palabra "chisme", porque es un término negativo. "El chisme de una persona es información compartida de otra", dice.
En lugar de decir "he escuchado que has estado esparciendo el chisme de que tengo un romance con el jefe", Brownlee, sugiere que se diga: "Sé que Bob y yo hemos estado trabajando hasta tarde en este proyecto, almorzando y pasando más tiempo juntos. Caí en la cuenta el otro día de que la gente podría empezar a pensar que hay algo entre nosotros. Por supuesto no creo que tú pienses algo así. Solo quiero dejar claro que eso está muy lejos de la realidad".
El camino para resolver los chismes es menos claro cuando no se está seguro de la fuente o la extensión del daño potencial, y una negación directa solo atraería más atención. Apoyarse en colegas confiables que te cuidarán la espalda o serán tus defensores cuando no estés presente puede ser un escudo eficaz. Michele Woodward, una asesora de ejecutivos en Washington, aconseja mantener alianzas fuertes en tres niveles de la organización: arriba, por debajo y a tu mismo nivel.
Los gerentes de recursos humanos pueden intervenir para detener rumores que son falsos o dañinos. La mayoría de las compañías tienen políticas escritas que desactivan los chismes y requieren que la comunicación entre empleados sea positiva y profesional.

La propagación de un chisme hace varios años en Millard Group empeoró las tensiones de dos compañeros de trabajo que ya tenían diferencias, dice Paul Millard, socio gerente de la firma de reclutamiento de ejecutivos con sede en Connecticut. El incidente provocó que la firma estableciera una política escrita que insta a la comunicación abierta . Y Millard recuerda a los candidatos que optan a un puesto en la empresa que "no hay tiempo para los chismes".

Fuente: Expansión

¿Despedido por primera vez? Revisa los siguientes consejos para enfrentarlo

No caer en la negatividad y recurrir a las redes de contacto para volver a encontrar empleo son algunos de los consejos de un experto.


El caso del periodista Felipe Vidal, quien fue desvinculado por primera vez en su carrera tras 20 años de trabajo en La Red, plantea para muchos chilenos la problemática de cómo se debe enfrentar el primer despido laboral.

Perder el empleo es, sin lugar a dudas, uno de los golpes más duros que puede recibir una persona, sobre todo si se trata de la primera ocasión que le ocurre y más si llevaba muchos años trabajando en la misma compañía.

"Dejar de tener una fuente de ingresos, sentir que ya no se es parte de una organización y aceptar que la rutina ya no será la misma es una situación dura y difícil de aceptar para cualquiera, pero no imposible de superar", afirma Benjamín Toselli, presidente ejecutivo de la consultora IT Hunter.

El experto manifiesta que todo despido se relaciona, de alguna manera, con el fenómeno del cambio, el cual comprende tres etapas. "En términos sencillos, la persona que es despedida podría sentir que el mundo se le viene encima y que la base que le daba estabilidad desapareció (Inicio). Luego pasa a una etapa de transición e incertidumbre, en donde trata de entender y dimensionar lo ocurrido (Intermedia). Finalmente, y cuando el individuo logra aceptar su nueva realidad, podríamos afirmar que está en condiciones de aceptar el cambio de situación y salir adelante (Final)".

Consejos a seguir

Sin embargo, hay algunos tips que se pueden seguir para enfrentar esta situación. Lo primero que debe entender la persona, menciona Toselli, es que la situación de desempleo que la afecta es parte de las reglas del juego de una economía de libre mercado, en donde las organizaciones contratan o despiden gente en función de diversos motivos.

"En consecuencia, este tipo de decisiones es más común de lo que podría pensar y seguirá sucediendo en el tiempo", sostiene.

Pero lo principal, destaca el ejecutivo de IT Hunter, es mantener la moral y el optimismo en alto para así poder salir adelante con éxito y reinsertarse rápidamente en el mercado.

En este sentido, el directivo entrega las siguientes recomendaciones para quienes hayan perdido su puesto de trabajo:


1. Optimismo: tenga presente que nuestros pensamientos influyen en nuestros sentimientos (estado de ánimo) y estos en nuestro comportamiento. Tener una actitud positiva nos entrega la energía necesaria para avanzar.

2. Compromiso y perseverancia: recuerde que el resultado que consiga en esta materia va a depender del nivel de compromiso y la perseverancia asumida. Debe entender ahora que su "actual trabajo" es, justamente, encontrar un nuevo empleo.

3. Defina tareas y horarios: es clave establecer una jornada diaria de trabajo, en donde realice las tareas y gestiones necesarias para alcanzar su reinserción en el mercado.

4. Base de datos: si no tiene una base de datos de organizaciones a las que podría contactar, para hacer llegar sus antecedentes profesionales, elabore una propia. Para ello puede apoyarse en diversas fuentes de información: guías telefónicas, directorios de empresas, sitios corporativos, Internet, etc.

5. LinkedIn: emplee esta red para acceder a nuevos contactos profesionales o enterarse de las oportunidades laborales que ofrecen las empresas. Cuidado eso sí con colocar información confidencial de la actual empresa o de los anteriores trabajos que se tuvo.

6. Redes de contacto: recurra a sus amigos de colegio, universidad y familiares para que lo conecten con las personas indicadas o le entreguen la información precisa sobre oportunidades laborales.

7. Portales de empleo: visite los diferentes sitios de trabajo o de empresas de selección e ingrese sus datos.

8. CV adecuado: tiene que ser un currículum claro y conciso, que contenga las fortalezas, logros y perfil del individuo así como su trayectoria profesional y laboral, a partir de lo más reciente. Ideal que sea de dos páginas, máximo tres.

9. Entrevista de trabajo: recuerde que esta etapa es una de las más importantes en todo proceso de selección. Es por ello que debe: llegar a la hora, cuidar la presentación personal, anticiparse a las posibles preguntas que le harán, conocer al detalle su vida profesional, ser claro y dar referencias, entre otros aspectos.

Fuente: Diario Pyme

Cómo potenciar tu capacidad de aprendizaje según los mejores especialistas de la memoria


Pese a que el mito de que usamos solamente el 10% de nuestro cerebro ha sido desmentido una y otra vez por la comunidad científica, lo cierto es que nuestras capacidades intelectuales sí pueden ser mejoradas con un entrenamiento apropiado. Para probarlo, el prestigioso University College de London convocó a los más prominentes especialistas de la memoria del mundo a un concurso, que tuvo como fin descubrir cuáles son las mejores técnicas para memorizar nueva información de forma rápida y eficaz.

A cada investigador se le planteó el siguiente reto: se les asignó un grupo de voluntarios que tenían tan sólo una hora para estudiar y memorizar una lista de 80 palabras y ser capaces de reproducirlas tras una semana. ¿La trampa? Las palabras estaban escritas en lituano. A continuación te presentamos 5 de las mejores técnicas que desarrollaron estos expertos, según consigna el portal de la BBC.

1. Reconocimiento de la ignorancia.

Considerando que la autoevaluación es una de las mejores formas de mejorar la memoria, los expertos plantearon a los participantes que adivinaran al azar el significado de las palabras en lituano. Naturalmente, siempre se equivocaron al primer intento, pero estos errores iniciales cobraron sentido posteriormente, dado que llevar a cabo una tarea complicada que requiere de atención crea bases más firmes para recordar el conocimiento obtenido más adelante. En otras palabras, reconocer la ignorancia propia pone a la mente a trabajar.

2. Integración de la tecnología.

Las aplicaciones y la web pueden resultar grandes aliadas a la hora de retener conceptos. Muchos de los participantes en la experiencia optaron por programar algoritmos para recordar algunas de las palabras más difíciles. De esta forma tenían una preocupación menos y lograron optimizar así su tiempo de estudio.

3. Relajación y descansos.

La fatiga es uno de los grandes inconvenientes que experimenta cualquier estudiante, por lo que siempre se recomienda tomar recesos para dejar que el cerebro descanse y se relaje. Otro de los expertos experimentó dando pequeños recesos a los participantes durante la tarea de memorización de las palabras. Durante los mismos se les mostró un video relajante de una catarata, lapso en el que el cerebro absorbió la información garantizando el aprendizaje.

4. Procesar la información en pequeñas porciones.

Aunque muchos participantes se sintieron tentados de dividir las palabras por categorías y temas y aprenderlos uno a uno, los expertos plantearon hacer completamente lo inverso. Durante la sesión de estudio se deben incluir una variedad de temas, en lugar de concentrarse en uno sólo, y de esta forma ejercitar la memoria para incorporar nuevos datos al cerebro.

5. Contar cuentos.

Las anécdotas e historias personales suelen ser los fragmentos que más recordados de los discursos. Está comprobado que una narración puede ayudar a activar la sinapsis facilitando la memorización de datos. Luego de crear una historia entorno a cada palabra, la capacidad asociativa del cerebro de los participantes reaccionó de forma más eficiente.

Fuente: Universia

Sepa cómo sobrevivir cuando está en un trabajo que no le gusta

Sicólogas expertas en el tema sugieren mantenerse positivo



A la consulta de Mercy Iriarte, sicóloga de la Clínica Vespucio, llegó una mujer que odiaba su trabajo de vendedora de una tienda del retail. Se sentía cansada: sólo tenía libre un día a la semana y sus jornadas eran muy extensas.

Hace tres meses su situación se agudizó y los domingos comenzó a experimentar crisis de pánico. "Sentía miedo, angustia, le daban taquicardias, le costaba respirar, quería llorar y se le dormían las piernas. Estaba obligada a hacer cosas que no deseaba y eso generó un deterioro en su organismo. La mayoría de las personas empieza con estos síntomas después de vivir de tres a seis meses en una situación de estrés", cuenta la experta.

Iriarte señala que su paciente creía que su jefa se aprovechaba de ella y le pedía más tareas de las que podia hacer. "Como no hacía su trabajo con cariño, su supervisora captó esta señal y la sobrecargó de responsabilidades pensando que ella no le ponía empeño a sus labores", explica.

La sicóloga afirma que son muchas las personas que trabajan con desagrado, algo que provoca problemas de salud. "Cuando uno no es capaz de manejar los impulsos, puede aparecer la agresividad. Esto se manifiesta en colon irritable, gastritis tensional, arritmias, migrañas, crisis de pánico o dermatitis tensional, por ejemplo", señala.

Por su parte, Maite Lecumberri, sicóloga laboral de la USS, recomienda mantener la calma antes de renunciar en un acto de vehemencia. "Hay que pensar bien si el problema está en mi o en los otros. Se deben calibrar los aspectos positivos de lo que realizo y tratar de llevarme bien con las personas que me relaciono. Si me echan, me costará más encontrar trabajo", indica.

Ambas profesionales entregaron consejos para sobrellevar un trabajo que no agrada.

Consejos

1.- Hay que buscar el modo de ser positivo para poder adaptarse al trabajo.

2.- Se pueden buscar nuevas áreas donde desempeñarse o pedir rotación para probar.

3.- Tratar de empatizar e interactuar dentro de los compañeros para no aislarse.

4.- Hay que aprender a vivir el día a día. Los trabajos no son para siempre.

5.- No dejar de enviar curriculum. Siempre hay que intentarlo.

Fuente: La Hora

6 cosas que debes tener en cuenta antes de cambiar de empleo

Una encuesta de Trabajando.com evidenció que un 72% de los trabajadores chilenos quiere cambiar de empleo durante 2015. Pero, ¿qué factores se deben considerar antes de tomar esta importante decisión?


Inconformidad con el sueldo, el ambiente laboral o los jefes, o simplemente ganas de cambiar, continuar desarrollándose y obtener oportunidades de aprender cosas nuevas. Las razones para considerar un cambio de empleo son muchas. Los tiempos han cambiado y las personas ya no permanecen trabajando para una misma empresa 10, 15 o 20 años. De acuerdo a una encuesta realizada este año por el portal de empleo Trabajando.com, un 72% de los trabajadores chilenos considera cambiar de trabajo este 2015.

Pese a que sea más corriente hoy que hace algunas décadas, esta decisión puede cambiar tu vida y no debe ser tomada a la ligera. Para ayudarte a tomar el camino correcto, te presentamos 6 cosas que debes tener en cuenta antes de cambiar de trabajo.

1. No te dejes dominar por las emociones.

Por más enojado y frustrado que estés con la empresa, tu jefe o tus colegas, no debes dejar que tus emociones tomen el control de tu vida y tus decisiones. Intenta calmarte, y si realmente estás determinado, busca la mejor forma de alejarte de la compañía manteniendo una buena relación y obteniendo buenas referencias.

2. Piensa en tu felicidad y bienestar.

Nada es más importante que tu felicidad. Si pasas tus días enfrascado en un trabajo que odias, probablemente tu frustración se irá trasladando a otros ámbitos de tu vida, afectando a todos quienes te rodean.

3. Considera tus posibilidades de crecimiento.

La realidad del mercado indica que existe trabajos en los que tienes más o menos posibilidades de crecer y ascender escalafones en la escala organizacional. ¿Éste es tu caso? Si la idea de permanecer en un mismo puesto te desvela, habla con tu jefe y evalúa tus chances reales de ser promovido.

4. Evalúa las oportunidades de formación.

Siguiendo en línea con el punto anterior, también es importante que evalúes qué oportunidades de capacitación brinda la empresa para la que trabajas. Quizás no organice cursos internos pero sí brinde facilidades para que puedas realizar un posgrado en la universidad.

5. No tengas miedo al cambio.

Todos los cambios tienen un lado positivo, y a la larga éste siempre sale a relucir. Lo importante es saber adaptarse a las circunstancias y no dejarse vencer por el miedo cuando la situación se torne complicada.

6. No olvides los pequeños detalles.

Existen otro tipo de factores a tomar en cuenta que raramente consideramos en un primer momento. Por ejemplo, ¿qué tan lejos es tu casa de tu nueva oficina? ¿Trasladarte a ella te implicará costos extra? ¿Incidirá esto directamente en tu bolsillo?

Fuente: Universia